Las fuerzas armadas de Rusia lanzaron en las últimas horas uno de los ataques más intensos de las últimas semanas contra Ucrania, utilizando más de 400 drones y misiles de distintos tipos contra varias de las principales ciudades del país. Una persona murió y cientos de familias pasaron la noche refugiadas en estaciones de metro, utilizadas nuevamente como protección ante los ataques rusos. La segunda ciudad más grande del país, Járkov, también fue blanco de una serie de explosiones de gran magnitud. El presidente ucraniano Volodímir Zelenskí reiteró en las horas previas que el principal obstáculo para un acuerdo sigue siendo la cuestión territorial, dado que Rusia exige la retirada de las tropas ucranianas de la región del Donbás, una condición que Kiev considera inaceptable. Los ataques rusos, que volvieron a impactar de manera directa sobre población civil, infraestructura energética y centros de salud, refuerzan la postura de Ucrania y de varios aliados occidentales de que Moscú continúa utilizando el terror aéreo como herramienta de guerra. Según la administración local, gran parte del área urbana fue alcanzada por el bombardeo, que dañó instalaciones de infraestructura energética y equipamiento crítico, agravando los problemas de suministro en pleno invierno. La nueva oleada de ataques se produjo en un contexto diplomático particularmente sensible. La ofensiva, dirigida principalmente contra Kiev, Járkov y Cherníhiv, provocó al menos un muerto y más de veinte heridos, además de daños significativos en edificios residenciales y en infraestructura energética clave. De acuerdo con el reporte de las Fuerzas Armadas de Ucrania, del total de proyectiles lanzados por Rusia, 372 fueron derribados o neutralizados por los sistemas de defensa aérea. Al menos 14 personas resultaron heridas, entre ellas una mujer embarazada y un niño, lo que volvió a exponer el impacto directo de la ofensiva rusa sobre civiles y servicios médicos. En el norte del país, la ciudad de Cherníhiv sufrió un fuerte castigo. El intendente Ihor Terekhov confirmó que los bombardeos dañaron edificios residenciales, provocaron incendios en torres de departamentos y alcanzaron un albergue de personas desplazadas, además de un hospital y una maternidad. Los impactos afectaron edificios de viviendas y provocaron cortes parciales en el suministro de agua y calefacción en varios distritos.
Rusia lanza uno de los ataques más intensos contra Ucrania en últimas semanas
Las fuerzas armadas de Rusia lanzaron uno de los ataques más intensos en semanas contra Ucrania, usando más de 400 drones y misiles. Los ataques en Kiev, Járkov y Cherníhiv causaron víctimas, incluyendo mujeres y niños, y daños significativos a la infraestructura y civiles, en medio de negociaciones diplomáticas.